Frecuentemente hablamos de “valores” y ¿Qué son los valores? Podemos decir que son criterios interiorizados con los cuales juzgamos al mundo y que tiene dos componentes básicos: uno cognitivo y el otro afectivo; y que constituyen un elemento fundamental en la construcción de la moralidad de una persona.
Estos valores son de distinta naturaleza: los valores personales: que expresan las preferencias individuales; que no se gobiernan por leyes, valores socio-convencionales: que tienen que ver con las costumbres y normas sociales; y son susceptibles de ser modificadas, y los valores morales que son inalterables, universales, no pueden ser cambiados mediante leyes, tienen un potencial intrínseco para herir, hacer daño a los demás si son transgredidos.
El docente tiene que involucrarse y a través de un proceso de reflexión personal, fomentar el crecimiento de las nociones de los que es justo, lo que es honesto, lo que afecta a los demás., etc. Desde nuestro punto de vista, el desarrollo moral no es la adquisición simple de normas sociales, sino un proceso que surge de los esfuerzos que hacen los niños para razonar tomando en cuenta valores contradictorios y las necesidades de las personas, es decir enfatizar el componente de razonamiento en el desarrollo moral.
Para este desarrollo moral es necesario tener en cuenta el rol del profesor:
Como promotor del razonamiento moral del alumno, creando espacios para que los alumnos tomando diferentes puntos de vista, se escuche, analicen los problemas y se ejerciten en la toma de roles. Aprovechar situaciones de potencial conflicto que permitirán reflexionar sobre ellos. El docente debe adoptar la perspectiva de cada alumno y hacer que los alumnos puedan ponerse en la perspectiva de sus compañeros(as). Aprender a hacer preguntas que generen discusión y estimulen el avance y el desarrollo, es decir que creen “conflictos” en el pensamiento de los estudiantes y finalmente propicie el trabajo en grupo y un clima de confianza en clase.
Lic. Juan Antonio Castillo AsenciosEstos valores son de distinta naturaleza: los valores personales: que expresan las preferencias individuales; que no se gobiernan por leyes, valores socio-convencionales: que tienen que ver con las costumbres y normas sociales; y son susceptibles de ser modificadas, y los valores morales que son inalterables, universales, no pueden ser cambiados mediante leyes, tienen un potencial intrínseco para herir, hacer daño a los demás si son transgredidos.
El docente tiene que involucrarse y a través de un proceso de reflexión personal, fomentar el crecimiento de las nociones de los que es justo, lo que es honesto, lo que afecta a los demás., etc. Desde nuestro punto de vista, el desarrollo moral no es la adquisición simple de normas sociales, sino un proceso que surge de los esfuerzos que hacen los niños para razonar tomando en cuenta valores contradictorios y las necesidades de las personas, es decir enfatizar el componente de razonamiento en el desarrollo moral.
Para este desarrollo moral es necesario tener en cuenta el rol del profesor:
Como promotor del razonamiento moral del alumno, creando espacios para que los alumnos tomando diferentes puntos de vista, se escuche, analicen los problemas y se ejerciten en la toma de roles. Aprovechar situaciones de potencial conflicto que permitirán reflexionar sobre ellos. El docente debe adoptar la perspectiva de cada alumno y hacer que los alumnos puedan ponerse en la perspectiva de sus compañeros(as). Aprender a hacer preguntas que generen discusión y estimulen el avance y el desarrollo, es decir que creen “conflictos” en el pensamiento de los estudiantes y finalmente propicie el trabajo en grupo y un clima de confianza en clase.
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